¿QUE OCURRE EN NUESTRA ARGENTINA?


El desborde inflacionario, la escalada del dólar de verdad, los problemas de desocupación y bajo nivel de actividad son el resultado de groseros errores de política económica.

La política económica siempre estuvo subordinada a la construcción de un poder político autoritario, lo que implicó aplicar medidas económicas contraria a la lógica más elemental.

Hoy Argentina lucha entre lo que ocurre en la realidad y la imposición del relato oficial que pretende mostrar una realidad diferente.

Basta con ver a los aplaudidores estables de las cadenas y los “espontáneos” cánticos de los siempre listos miembros de “La Cámpora” para advertir que cualquier frase sin contenido lógico puede ser ovacionada y aplaudida a rabiar.

Incluso aplauden antes de que haya terminado la frase, o ríen antes que termine de decir una ironía.
Hasta donde llega la ironía y la impunidad de los hombres de gobierno.

Boudou defendió la compra de sus muebles fastuosos para su despacho, diciendo que no se lo llevó a su casa, es para el despacho de vicepresidencia, que estaban en muy mal estado. Utilizó para la compra recursos del “fondo rotatorio”, que suele utilizarse en situaciones de emergencia o “debidamente fundadas”.    Se pagaron $ 100.000,- por un escritorio de estilo italiano.

Porque con esos fondos no se compran los insumos que carecen los hospitales, no se arreglan las escuelas que su parte edilicia está destrozada, o no se hacen tantas otras cosas que el país necesita.

Por ello gran parte del futuro de este gobierno se juega en las elecciones legislativas de este año. Se gastará entonces, lo que el Estado ya no debería gastar, aunque  en ello arriesgue la posibilidad de una destrucción financiera, que si se produce, generará grandes conflictos sociales.

QUE LÁSTIMA, era una Argentina abierta, integradora y promisoria, meca de millones de inmigrantes europeos quienes, junto a otros tantos criollos, no pedían que el Estado les diese una mano (subsidio) sino que, simplemente, no les pusiera las manos encima (impuestos e intervención) dejándolos trabajar, ganar y reinvertir.

Una Argentina granero del mundo pero también crecientemente industrial igual que nuestros gemelos de esa época, Canadá y Australia, quienes a pesar de la crisis, siguieron adelante con sus políticas agro-exportadoras, sin caer en saqueos redistributivos sobre el campo.

Y que corriendo el siglo, era obvio, fueron también potencias industriales, tecnológicas y culturales, sacándonos hasta hoy inconmensurables ventajas en cuanto a bienestar popular.

Nuestro prestigio internacional y diplomático estaba en su apogeo, teníamos la mayor cantidad de vías férreas y los mejores índices educativos.

¿Qué nos pasó, para perder los objetivos que se había trazado esa sociedad?   Que nos llevó a una declinación que conlleva sufrimientos evitables tales como pobreza crónica, falta de viviendas y servicios,  empleo inseguro, mal pago y en negro, educación deficiente, frustración y vergüenza familiar (y nacional) constantes, alto nivel de injusticia, violencias, vicios, robos y ¿accidentes?.

No podemos perder más tiempo, tenemos el justo y suficiente, para erradicar la pobreza, promover el  pleno empleo, el trabajo en blanco y justamente remunerado, elevando el mínimo no imponible, logrando una jubilación y pensión digna para nuestros mayores, defendiendo el medio ambiente y evitando el mal trato de animal, entre otras cosas.  

¿Es posible llevarlo a cabo? Es posible.
Sólo necesitamos buenos referentes y auténticos conductores.


Dora Fontanes
Presidenta del MATRAJU

Movimiento Amplio de Trabajadores y Jubilados
Argentina.

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